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La música del vinilo
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La música del vinilo


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Incluye disco-vinilo.

En "La música del vinilo" se ofrece, a través de un recorrido histórico que se inicia con la invención del fonógrafo por parte del poeta francés Charles Cros y concluye en la actualidad, una reflexión sobre el vinilo como objeto de creación. A partir de una selección de textos y obras se investiga los referentes iconográficos y plásticos del vinilo desde los orígenes de la vanguardia.

A mi alrededor se apilaban los discos donde ese inscribían los fragmentos de esta materia prima descompuesta, encogida y agrandada, destripada, invertida, estallada y pulverizada. Me sentía como un niño que ha abierto su oso de peluche y le ha vaciado el serrin, que le ha arrancado los ojos a la muñeca y roto en mil pedazos el tren de cuerda. Tenía que confesarme a mi mismo que acababa de inventar unas técnicas de destrucción extraordinarias, pero que todos los intentos de sintesis habían sido un rotundo fracaso. Por otro lado, a cada nuevo paso que daba surgían unas contradicciones feroces. Los objetos sonoros proliferaban, pero su insensata mulitiplicación no aportaba enriquecimiento alguno, al menos en el sentido en que lo entienden los músicos: la idea musical , o la sombra de la idea que permanecía la fondo de estas contorsiones, no cambiaba en absoluto, !y para eso tantas formas retorcidas, tanta variaciones concretas! Las mismas variaciones eran contradictorias, demasiado musicales al tiempo que insuficientemente musicales. Demasiado, porque persistía la banalidad de la escritura inicial; e insuficientemente, porque la mayoría de aquellos objetos sonoros eran crueles, ofensivos para el oído.¿Tendría que renunciar?. Aunque dos años más tarde se hiciera evidente que el origen de una parte de aquellas contradicciones era perfectamente inteligible, ¿cómo verlo entonces, cuando se está pasando por la experiencia? La paradoja era que ya hacía dos años que practicaba la música concreta sin haberla descubierto todavía. Había encontrado modos de operar, era capaz de manipular, y, sin embargo, en el plano teórico estaba muy lejos de alcanzar ese punto. Era prisionero de mis surcos cerrados. Hay una famosa canción de Édith Piaf que ilustra el surco cerrado. Antes de ser un método, apareció como un "truco", un "efecto" sonoro. Pero de efecto puede pasar a causa y a medio de descubrimiento. Éste último se resume en una diferencia simbólica: la diferencia entre la espiral y el círculo. Sucede que la máquina de grabación de sonido es una mecánica que dibuja su propio simbolo. La espiral de la grabadora no sólo es la realización material, sino también la afirmación del tiempo que pasa, que ha pasado, que no volverá nunca. Cuando la máquina cierra sobre sí misma este círculo mágico, peuden suceder dos cosas: o bien es un accidente, y el despistado operador pensará al darse cuenta que la máquina está estropeada, pues ha rayado el disco hasta el alma (todos los discos tienen un "alma" metálica, a la que se llega en cuanto se atraviesa la fina capa de barniz); o bien lo habrá hecho adrede el propio operador, quien levantará hábilmente la grabadora en cuanto el surco se "haya mordido la cola", aislando así un "fragmento sonoro" sin principio ni fin, un estallido de sonido aislado de todo contexto temporal, un cristal de tiempo con las aristas vivas, de un tiempo que no pertenece ya a ningún tiempo. En la lectura, el surco cerrado puede comenzar en A, B, C, o D. Pero enseguida se olvida este principio, y el objeto sonoro se presenta en su totalidad, sin principio ni fin.
Cuando Rabelais, mostrando un rasgo extraordinario de genio inventivo, se imagina en Pantagruel las "palabras congeladadas", hace algo más que prefigurar la grabación de sonido. Maldiciones y gritos, relinchos, el entrechocar de las armas, palabras soeces y alaridos de terror se aislan y se endurecen, separadas de la historia, para amontonarse, congeladas, en un caos de olvido. El calor de una mano las derrite; las lanza como si fueran piedras. No sólo se trata de la restitución del tiempo pasado, sino también de su estallido. Según el humor de Pantagruel, los mil pedazos de sonido compondrán una sinfonía diferente, no en el orden en el que se sucedieron, sino tal como los toma la mano, en el orden que se le impone.

CONTENIDO:

Introducción
Charles Cros
Thomas A. Edison
Emile Berliner
Auguste Villiers de L'Isle-Adam
Marcel Schwob
Alfred Jarry
Remy de Gourmont
Raymond Roussel
Ferdinand Brunot
Henri-Martin Barzun
André Salmon
Guillaume Apollinaire
Robert Desnos
Jean Cocteau
F. T. Marinetti
Pierre Mac Orlan
Blaise Cendrars
Michel Leiris
Rainer Maria Rilke
Raoul Hausmann
László Moholy Nagy
H. H. Stuckenschmidt
Paul Hindemith
Igor Strawinsky
Theodor W. Adorno
Kees van Dongen
Paul Jootens
Fortunato Depero
Max Beckmann
Henri Matisse
René Magritte
A. M. Cassandre
Salvador Dalí
Óscar Domínguez
Heinz Loew
François Kollar
Wanda von Debschitz-Kunowski
Man Ray
Florence Henri
Karl Valentin
Ramón Gómez de la Serna
Ernesto Giménez Caballero
Enrique Javier Poncela
George Antheil
Carol Bérard
Henry Cowell
Béla Bartók
John Cage
Pierre Schaeffer
Pierre Henry
John Cage
Nam June Paik
Joseph Beuys
Milan Knizak
Ben Vautier
La Monte Young / Marian Zazeela
Arthur Kopcke
Yoko Ono / John Lennon
Robert Watts
Mauricio Kagel
Allan Kaprow
Yaacov Agam
Eliane Radigue
Paul de Vree
Edward Ruscha
Maurice Lemaître
Dennis Oppenheim
Sarkis
William Anastasi
Jean Dupuy
R. Murray Schafer
Henning Christiansen
Jack Goldstein
Laurie Anderson
Isa Genzken
Piotr Nathan
Nicola Frangione
Peter Fischli / David Weiss
Claus van Bebber
Die Töldiche Doris
Martin Kippenberger
Rebecca Horn
The Velvet Underground / John Cale
Lou Reed
NON / Boyd Rice
Lee Ranaldo
RRRecords
Carsten Nicolai / AlvaNoto
Yokomono
Christian Marclay
Sabotage / Robert Jelinek
Janek Schaefer
Project Dark
Mathieu Briand
Frédéric Post
Janet Cardiff / George Bures Miller

CONTENIDO del VINILO:

15 composiciones musicales para la investigación y la enseñanza de una música - total - homenaje a John Cage

1. Deja el disco encima de una mesa vacía y míralo hasta que empiece a ser interesante (mínimo, 4 minutos)
2. Duda si escucharlo (de pie, con el disco en la mano) durante 3 minutos
3. Escucha el disco con sobriedad, a conciencia, poniendo la mayor atención posible
4. Quita el sonido y durante todo el tiempo que dure el disco, escucha atentamente, como si se tratara de la música del disco, todos los ruidos del entorno (coches, voces, ruidos, etcétera)
5. Haz el mayor ruido posible con el disco (golpea objetos, etcétera)
6. Cuando acabe el disco, quita la parada automática y escucha repetirse el silencio; si te vas, deja el aparato en marcha 24 horas mínimo
7. La ausencia de música es tan musical como la música, pruébalo
8. Recopila las circunstancias que llevaron el disco a tu casa, visualiza el mayor número de detalles posible
9. Coge el disco en la mano y no lo sueltes hasta que se haga insoportable (mínimo 7 horas)
10. Si te gusta el disco, quiérelo. Si no te gusta, no lo quieras. Compara dos discos, uno al que quieres y otro al que no quieres
11. Toca el disco de todas las maneras posibles hasta que empiece a ser interesante (hazlo en público) 5 minutos
12. Limpia cuidadosamente el disco, 3 minutos
13. Como obra de arte, este disco es una creación de afirmación, en realidad la esencia del disco es YO, visualiza YO, dite a ti mismo que eso es música
14. Haz cualquier cosa. No importa cómo, con o sin el disco, pero hazlo escuchando atenta y concienzudamente

Música = También ausencia de música

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